hace 4 días

Empezamos el año echando la vista atrás: recap de nuestra historia

Empezamos el año echando la vista atrás: recap de nuestra historia

La historia de MNX Online en el Parque Tecnológico de Fuerteventura es también un resumen de cómo hemos ido creciendo aquí, paso a paso.

Hoy es 1 de enero y estamos de vacaciones. La oficina está cerrada y, por fin, hay silencio del bueno: ese que te permite bajar el ritmo y disfrutar de la calma.

Echando la vista atrás y tirando de recuerdos, es difícil no pensar: “madre mía, todo lo que ha pasado para llegar hasta aquí”. Y esta entrada viene a compartir contigo una parte de nuestra historia. ¿Tienes curiosidad por conocerla? ¡Vamos a ello!

Empecemos por el principio: en MNX Online hemos pasado por muchas etapas a lo largo de estos años y, aunque hoy entramos en la categoría de “startup” tras haber constituido la empresa a finales de 2021, nuestra actividad arrancó en 2010, como jóvenes emprendedores autónomos. En aquel entonces, teníamos conocimientos, experiencia, muchas ideas, la energía por las nubes y ese punto de ilusión que te hace pensar que en cualquier momento aparecerá un inversor que entiende tu PowerPoint a la primera y se enamora de tu proyecto… ¡Lo que no sabíamos es que teníamos el viento de cara y no era solo cuestión de capacidad técnica ni trayectoria!

Lo que nos faltaba era contexto. Y ha sido gracias a la experiencia de quien lleva años construyendo, probando y aprendiendo sobre el terreno que descubrimos lo que no se enseña en un manual: entender de verdad el tablero local, aprender a navegarlo sin perder el norte y descubrir que emprender aquí también va de paciencia, confianza, saber cuándo toca pivotar… y hacer callo. 😄

A lo largo de nuestra trayectoria, no solo hemos cambiado nosotros; también lo han hecho los espacios que nos han acompañado durante estos años. Algunas oficinas fueron provisionales, otras nos dieron el empujón que necesitábamos, y otras marcaron un antes y un después. Y curiosamente, sin planearlo, hay un lugar que ha ido apareciendo una y otra vez en nuestro recorrido. ¿Adivinas cuál?

Estamos hablando del entorno del actual Parque Tecnológico de Fuerteventura. Y lo bonito es que no lo buscamos: simplemente, cuando vuelves a mirar el recorrido, el mapa te lleva ahí.

Antes de que existiera el Parque, ya estábamos cerca

Hay sitios que uno elige. Y hay otros que, sin darte cuenta, se van convirtiendo en parte de tu historia.

Porque el Parque Tecnológico de Fuerteventura no es solo el edificio donde trabajamos desde 2023. Es un lugar al que, cuando repasamos el camino, el mapa nos devuelve una y otra vez. Como si el lugar hubiese estado ahí desde el principio, mientras nosotros aprendíamos a construir empresa paso a paso.

Era por el año 2011 cuando dábamos nuestros primeros pasos firmes y conseguimos nuestro primer despacho en la UPE (Unidad de Promoción de Empresas), ubicada en un edificio colindante a lo que hoy es el Parque. Se trataba de los hangares del primer aeropuerto de Fuerteventura reconstruidos para albergar estas oficinas —cuando ni siquiera se había puesto una sola piedra del Parque Tecnológico—, y era una parcela tan desolada que la electricidad dependía de un generador de gasoil. Lo gracioso era que cada cierto tiempo se iba la luz y tocaba llamar para avisar de que se había acabado el combustible. ¡Vaya época!

Poco después, entre 2012 y 2013, nos mudamos al Vivero de Empresas de la Cámara de Comercio, en Puerto del Rosario. Ahí, al ser los primeros en instalarnos, tuvimos la suerte de que nuestra oficina, la número 15, era amplia y tenía las mejores vistas.

El edificio que vimos construirse… sin imaginar que acabaríamos trabajando en él

Lo más bonito y anecdótico es que nosotros estuvimos en el Parque en etapas tempranas sin saber que, años después, acabaríamos trabajando dentro.

La primera vez fue en julio de 2013, en un acto oficial con representantes del Gobierno de Canarias, del Cabildo de Fuerteventura y del Ayuntamiento de Puerto del Rosario, entre otros. Durante la visita, nos enseñaron sus instalaciones aún en fase de construcción y nos contaron los futuros usos, servicios y el potencial que tendría para el desarrollo económico de la isla y de Canarias en general.



La segunda vez, en noviembre de 2014, cuando finalmente el edificio principal se inauguró en un acto institucional, convirtiéndose en el primer Parque Tecnológico en funcionamiento construido en Canarias, al que le siguieron los de Gran Canaria y Tenerife en 2015.

Y hubo una tercera ocasión (menos visible, pero igual de significativa) que hoy nos hace sonreír: en 2018 volvimos a cruzarnos con el Parque a través de la Consulta Preliminar al Mercado vinculada al Canarias Geo Innovation Program 2030, un proceso impulsado desde el Parque Tecnológico de Fuerteventura para recoger propuestas y preparar las siguientes fases del programa. En el listado de entidades participantes aparece MNX Online dentro del Reto 2, “Fuerteventura Resiliente”. Participamos con mucha ilusión y ganas de aportar nuestra visión en un proyecto ambicioso, pensado para impulsar un territorio más avanzado en Fuerteventura y Canarias. En nuestro caso, compartimos una propuesta centrada en la monitorización de espacios naturales —como el Parque Natural del Islote de Lobos—, y fue especialmente motivador que se tuviera en cuenta: el equipo del programa mantuvo una entrevista con nosotros para conocer en detalle nuestras soluciones y profundizar en la información aportada.

Una oficina unificada con vida propia

Y aquí entramos ya en nuestra historia más reciente.

Tras varios años de teletrabajo desde casa y cambios, en 2023 decidimos asentarnos de manera estable en nuestra oficina A108. En 2024, viendo el crecimiento del equipo, sumamos también la A109 y, poco después, en 2025, hicimos un gesto sencillo pero significativo: quitamos los paneles que separaban ambas oficinas y las convertimos en un espacio unificado y diáfano de casi 96 m².

A base de mimo y dedicación, a día de hoy hemos conseguido que, además de ser un espacio de trabajo práctico y funcional, sea un lugar cómodo, acogedor y moderno, con diferentes zonas: un rincón más distendido con sofá y coffee corner (nevera, cafetera y lo que haga falta), una mesa grande para reuniones de equipo y también una zona más informal con césped artificial, librería y pufs para trabajar con otra energía cuando toca pensar o aterrizar ideas.

Cuando pasas tantas horas en el mismo sitio, el espacio importa. Y tener una oficina pensada para trabajar a gusto —y también para parar un minuto, reunirte o cambiar de ritmo— se nota: en la energía del equipo, en la coordinación y en cómo afrontamos el día a día.



Un edificio sostenible y accesible

El Parque Tecnológico tiene una superficie de 735.000 m² dedicadas al desarrollo de iniciativas y proyectos de base tecnológica, lo que le convierte en uno de los sistemas de innovación y desarrollo más importantes de las Islas Canarias. De este espacio, 300.000 m² corresponden a suelo totalmente urbanizado.

El edificio principal tiene una superficie construida en torno a 7.000 m² distribuidos en tres plantas (una de ellas sótano), y llama la atención por su arquitectura moderna, diáfana, luminosa y de espacios amplios.

Cuenta con salas polivalentes de formación y reuniones, oficinas para la gestión del Parque, espacios de coworking, cafetería, salón de actos, además de zonas abiertas, zona de recarga para coches eléctricos y una amplia zona de parking gratuito.



El proyecto fue realizado por los arquitectos Rafael Martínez de la Barrera, Miguel Sayed Quintero y Alfredo Hernández Ayerbe, y buscaba una arquitectura eco-sostenible, que minorizara el gasto y los consumos energéticos asociados al acondicionamiento y climatización de grandes espacios comunes. Su diseño se planteó en términos bioclimáticos, aprovechando al máximo la luz y ventilación natural, e incorporando una instalación fotovoltaica en cubierta. Esto dota al edificio de certificación energética con calificación A, la más alta posible en este tipo de edificios.




Por otro lado, cabe destacar que el edificio cuenta con rampas, ascensor, baños adaptados, aparcamiento para personas con movilidad reducida, entre otros elementos. Y eso, por extensión, nos vuelve más accesibles a nosotros como empresa. Esto parece un detalle menor… hasta que no lo es, ya que estas infraestructuras facilitan que personas distintas puedan entrar, reunirse, asistir a formaciones o venir a un evento sin sentirse fuera de lugar.


El Parque como punto de encuentro para empresas… y también para estudiantes

Aquí estamos instaladas diversas empresas y startups de la isla —tanto nacionales como internacionales—, pero el Parque no solo alberga oficinas. Otra parte importante (y a veces poco puesta en valor) es que también sirve como sede de formación y actividad educativa (aquí está instalada la Escuela de Arte de Fuerteventura y, además, se imparten diferentes cursos y formaciones, desde PFAes hasta ciclos formativos de FP o cursos de pilotaje de drones, entre otros). Y eso, para una isla como Fuerteventura, es oro: acercar aprendizaje y entorno profesional sin necesidad de salir fuera.

Y nosotros lo hemos vivido dentro de nuestra empresa: ver gente formándose, compartir espacios, participar en eventos, cruzarnos en los pasillos con perfiles completamente distintos… eso suma más de lo que parece. No crea “ecosistema” por arte de magia, claro, pero sí pone una base para que, con trabajo constante, el ecosistema tenga dónde crecer.

Donde antes aterrizaban aviones, ahora vuelan plataformas aéreas no tripuladas

Ya que estamos aquí, vale la pena mirar un momento más atrás: no porque tenga que ver directamente con lo que hacemos en MNX Online, sino porque ayuda a entender la historia del lugar que hoy nos alberga.

El entorno donde se levanta el Parque está ligado a un episodio hoy poco conocido pero muy simbólico: aquí estuvo el antiguo aeropuerto de Los Estancos, el primero de Fuerteventura, operativo entre 1951 y 1969.

Foto: Francisco Rojas Fariña vía Canarias antaño.

Y lo curioso es que esa historia no se quedó como anécdota de otra época. En la antigua terminal del aeropuerto se ubican hoy las oficinas del Centro Insular de Coordinación de Seguridad y Emergencias.

En los últimos años, el Parque ha ido ganando peso con iniciativas punteras vinculadas al Canarias Geo Innovation Program 2030, y dentro de ese marco aparecen proyectos asociados a tecnologías aeronáuticas y aeroespaciales como el Centro ISSEC y el Canarias Stratoport for HAPS & UAS (descrito como el primer estratopuerto de Europa en algunas fuentes sectoriales).




Mirándolo con perspectiva, en cierto modo el círculo se cierra solo: este lugar nació para abrir Fuerteventura al exterior… y hoy vuelve a mirar al cielo desde otro ángulo. Donde antes se aterrizaba, ahora se coordina y se innova. La idea de fondo se mantiene: conocimiento, tecnología e infraestructura al servicio del territorio.

Un presente muy marcado por proyectos de futuro

Talento cualificado, proyectos pioneros, visión innovadora… Todo esto está ocurriendo aquí, en Fuerteventura, y dice mucho del tipo de futuro que estamos intentando construir en la isla. Y aunque “innovación” sea una palabra gastada, hay una diferencia clara entre decirla… y ver proyectos, instalaciones y actividad que apuntan a diversificación real.


Agradecimiento sincero y una invitación sencilla

Si algo nos deja este repaso es una sensación muy clara: después de tantos años, seguimos aquí, en casa, con la misma idea de siempre: hacer tecnología seria, útil y competitiva que aporte al territorio, construyendo proyectos que miran hacia fuera sin despegar los pies de Fuerteventura. La diferencia es que hoy lo hacemos con más madurez, más equipo, más proyectos y más camino por delante.

Si has leído hasta aquí, solo nos queda darte las gracias. A ti, y a todas las personas que han formado parte de este recorrido en algún momento: el equipo, partners, centros educativos, amistades, personal del Parque, gente del ecosistema… y quienes han abierto puertas o han confiado en nosotros cuando todavía todo estaba por construir.

Y si alguna vez pasas por el Parque Tecnológico de Fuerteventura, escríbenos y súbete a vernos. El café corre de nuestra parte.